miércoles, 22 de abril de 2020

REMEMORACIÓN DE "LA CARTA DE LA TIERRA"


Por:  Betty Rocío Pedraza Suárez
Profesional Universitario Parque Nacional Natural Tinigua

Hoy que conmemoramos el Día Internacional de la Tierra, desde el CIDEA Macarena evocamos la Carta de La Tierra, documento que cumple 20 años de su publicación, cuya misión según González (2003) radica en establecer una base ética solida para la sociedad global emergente y ayudar a crear un mundo sostenible basado en el respeto de la naturaleza, derechos humanos universales, justicia económica y una cultura de paz. 

Esta Carta inicia su historia en 1987, cuando se lanzó el informe "Nuestro Futuro Común" en la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo (la Comisión Brundtland) con esta invitación que contenía las nuevas normas para guiar la transición hacia el desarrollo sostenible. Posteriormente se hizo discusión de la misma en la Cumbre de la tierra en Río de Janeiro en 1992 y en 1994, Maurice Strong (Secretario General de la Cumbre de la Tierra  en Río de Janeiro) y Mikhail Gorbachev, la convirtieron en una iniciativa civil bajo un proceso participativo de consulta  y redacción mundial. En 1997, en el Foro de Río+5, se lanzó un Primer Borrador de refencia, en 1999 se publico el Borrador de Referencia II y finalmente bajo el consenso global, el 29 de junio de 2000, se lanza la Carta de la Tierra en una ceremonia realizada en la sede de la UNESCO en el Palacio de la Paz en La Haya. En noviembre de 2019 la UNESCO reafirmó nuevamente la Carta de la Tierrra, resolución discutida durante la Comisión de Educación de  la 40° Conferencia General de la UNESCO

La Carta de la Tierra tiene principalmente como objetivos: 1) Consolidar una ética a través de valores y actitudes coherentes e inmersos en el respeto y cuidado de la comunidad de la vida y la integridad ecológica. 2) Promover la construcción de una comunidad global sostenible fundada en el respeto por la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y la cultura de paz. 3) Suscitar actitudes responsables ante un destino común, dentro de un mundo interdependiente y frágil. 4) Forjar la construcción de sociedades democráticas justas donde es importante la escucha, la interacción y la participación.  La Carta de la Tierra propone 16 principios agrupados en cuatro ejes fundamentales: 1) Respeto y cuidado de la comunidad de la vida, 2) Integridad ecológica, 3) Justicia social y económica y 4) Democracia, no violencia y paz.

La Carta de la Tierra, como un llamado a construir una visión compartida sobre los valores básicos que brindan un fundamento ético sólido para la sostenibilidad, sigue teniendo vigencia, puesto que en el transcurso de los años no se ha resuelto problemas estructurales de la crisis ambiental, donde la relación del ser humano con la naturaleza, según Tommasino, G., Folador. G., Taks, J. (2001) ha sufrido modificaciones significativas en su ritmo, amplitud, nivel, profundidad y grado de conciencia y precisamente se requiere un marco ético para generar cambios transformadores en la naturaleza interna de la sociedad humana que permita una simbiosis sana con la tierra.

Respecto a la Carta de La Tierra otros autores resaltan la importancia de poner en práctica la solidaridad humana y la afinidad con toda la vida, viviendo en reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza. Esa gratitud por el regalo de la vida está unida con la interpretación del ser humano acerca de la vida misma, pero no sólo de su especie, sino de toda la vida en el Planeta Tierra, asumiendo con humildad la interdependencia que tenemos con todos los demás componentes de la tierra, e incluso  de los propios mecanismos de autorregulación que se dan en la Tierra y los cuales están siendo debilitados por la falta de conocimiento y comprensión de sus límites y demás alteraciones por causas antropogénicas.

Para acercar perspectivas científicas y filosóficas, también es oportuna la aproximación a una ética ambiental global que la Iglesia Católica realiza en el año 2015 a través de la encíclica "Laudato sí": uno de los principales instrumentos de navegación para orientar la fe católica de obispos y fieles respecto al cuidado de la naturaleza y una guía para alcanzar el desarrollo sostenible en el contexto de una ecología integral, indistintamente de la creencia religiosa.

Esta carta circular propone las bases de los principios éticos necesarios para establecer diálogos con la ciencia, con otras religiones y en diferentes ámbitos (políticos, culturales, económicos) que permite aproximarse usando distintos lenguajes a una sola raíz del problema de los conflictos socio-ambientales que tienen lugar en toda la tierra y que de manera desigual afectan a las poblaciones más pobres y vulnerables.  Así se refiere la encíclica:  “Los principios éticos pueden arroparse con distintos lenguajes,  y el religioso no les quita la razón” (Francisco. P 2015, p.153)

Es claro que este instrumento de guía espiritual sirve para orientar la conversión ecológica desde un cambio de corazón como lo menciona en el capítulo III el Papa Francisco, siempre que el individuo desarrolle unas virtudes ecológicas, que le den sentido a su acción individual y comunitaria: “No se trata de hablar tanto de ideas, sino sobre todo de las motivaciones que surgen de la espiritualidad para alimentar una pasión por el cuidado del mundo” (Francisco. P 2015, p.164).

El análisis sobre la construcción de una base de valores y principios éticos, a través del estudio de estas dos importantes cartas: Carta de la Tierra y Carta Circular - Encíclica Laudato Si, es imprescindible en la labor de educación y conservación de los recursos naturales en el municipio de La Macarena. En este paraje que fue y sigue siendo "El Refugio" para muchos colonos se agudizan los conflictos socioambientales sobre ecosistemas intervenidos y degradados por la deforestación. No podemos negar que se ha dejado de reconocer las áreas protegidas del municipio y en general el Área de Manejo Especial de La Macarena – AMEM, como  un seguro del capital natural de la región (un equivalente a órgano vital Gaia), puesto que cumple funciones de conectividad ecosistémica entre los Andes, La Amazonía y la Orinoquía.  

Las presiones y amenazas relacionadas con la transformación del suelo en los Parques Nacionales Naturales Tinigua y Sierra de La Macarena constituyen una cascada de impactos que generan pérdida de biodiversidad y reducen la oferta de varios servicios ecosistémicos entre los más importantes la provisión del agua, regulación del clima y mitigación ante el cambio climático. 

Por eso hoy compartimos lo que representa para los Jóvenes del Eco Parche Macanigua sus bosques y  hacemos el llamado a considerar la salud de los ecosistemas como determinante para la salud del ser humano y otras especies animales. Eugenio Raúl Zaffaroni menciona al respecto:

“La perspectiva de una ética desde dentro de Gaia y como parte de ella configura un nuevo paradigma —sin ánimo de abusar de la palabra—, pues implica reconocer los derechos de todos los otros entes que comparten con nosotros la Tierra y reconocerles —al menos— su derecho a la existencia y al pacífico desarrollo de sus vidas” (Zaffaroni, 2011, p. 84).

Así se está dejando atrás la exclusividad de otorgarle derechos solo al ser humano, aun cuando hay vacíos en el establecimiento de límites jurídicos para la defensa de los derechos de los entes de la naturaleza. Para nombrar un caso de la región, se ha reconocido como sujeto de derechos la Selva Amazónica, con la decisión tomada por la Corte suprema de Justicia a través de la Sentencia 4360 de 2018, que ordena medidas para la Protección de la Amazonía Colombiano.  

En estos momentos coyunturales a nivel mundial dados por la Pandemia COVID-19, donde muchos habitantes de los diferentes continentes nos estamos cuestionando estos principios de la ética ambiental, necesitamos combinar sabidurías para generar transformaciones profundas de fraternidad universal y amor social, redundantes en la vida y salud de la especie humana pero también en la vida de la Tierra, de la Pachamama (Madre Tierra, configurada desde el Norte de México hasta Suramérica por un eje de cordilleras), no como Diosa (sin desconocer que fue una deidad protectora, arqueotipo al que las culturas le rendían culto) sino algo más grande, donde se produce y realiza la vida, la manifestación del saber de la cultura ancestral de convivencia con la naturaleza, o como quiera que cada uno interprete el todo donde habitamos.


Descargue aquí la carta de la Tierra:

 https://cartadelatierra.org/lea-la-carta-de-la-tierra/descargar-la-carta/

Descargue aquí Laudato Si
 http://www.vatican.va/content/dam/francesco/pdf/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si_sp.pdf

Refencias bibliográficas:


Carta de la Tierra. (s.f.). Historia. Recuperado de https://cartadelatierra.org/sobre-nosotros/historia/


Gonzalez, G.E. (2003). La Carta de la Tierra. Revista "Agua y Desarrollo Sustentable", México, Gobierno del Estado de México, 1(7) Recuperado de http://anea.org.mx/docs/Gonzalez-LaCartadelaTierra.pdf


Iglesia Católica. Francisco, P. (2015). Laudato SI: Carta encíclica del Sumo Pontífice Francisco: a los obispos, a los presbíteros y a los diáconos, a las personas consagradas y a todos los fieles laicos sobre el cuidado de la casa común / Papa Francisco. Lima: Paulinas. 

Lovelock, J. (1979) Gaia: una nueva visión de la vida sobre la tierra. Editorial Orbis S.A.

Mayor Z.F. (s.f.) Libro sobre la Carta de la Tierra. Hacia un mundo sostenible: la carta de la tierra en acción. Recuperado de http://www.fund-culturadepaz.org/spa/DOCUMENTOS/Articulos,%20mensajes,%20prologos/2005/librocartatierra.pdf


Tendencias 21. (2019) La UNESCO reafirma la Carta de la Tierra como marco ético para el desarrollo sostenible. Recuperado de https://www.tendencias21.net/notes/La-UNESCO-reafirma-la-Carta-de-la-Tierra-como-marco-etico-para-el-desarrollo-sostenible_b40199587.html 

Tommasino, G. Folador, G., Taks, J. (2001) Sustentabilidad. Capítulo 1 La Crisis Ambiental contemporánea. Recuperado de http://rimd.reduaz.mx/coleccion_desarrollo_migracion/sustentabilidad/Sustentabilidad4.pdf

Zaffaroni, E.R. (2010). La naturaleza como persona: de la Pachamama a la Gaia. Recupera de http://.www. academia.edu/download/334212727/1_Eugenio_Zafaroni_DN_1.pdf

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