Por: Betty Rocío Pedraza Suárez
Profesional Universitario Parque Nacional Natural Tinigua
Hoy que conmemoramos el Día Internacional de la Tierra, desde el CIDEA Macarena evocamos la Carta de La Tierra, documento que cumple 20 años de su publicación, cuya misión según González (2003) radica en establecer una base ética solida para la sociedad global emergente y ayudar a crear un mundo sostenible basado en el respeto de la naturaleza, derechos humanos universales, justicia económica y una cultura de paz.
Esta Carta inicia su historia en 1987, cuando se lanzó el informe "Nuestro Futuro Común" en la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo (la Comisión Brundtland) con esta invitación que contenía las nuevas normas para guiar la transición hacia el desarrollo sostenible. Posteriormente se hizo discusión de la misma en la Cumbre de la tierra en Río de Janeiro en 1992 y en 1994, Maurice Strong (Secretario General de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro) y Mikhail Gorbachev, la convirtieron en una iniciativa civil bajo un proceso participativo de consulta y redacción mundial. En 1997, en el Foro de Río+5, se lanzó un Primer Borrador de refencia, en 1999 se publico el Borrador de Referencia II y finalmente bajo el consenso global, el 29 de junio de 2000, se lanza la Carta de la Tierra en una ceremonia realizada en la sede de la UNESCO en el Palacio de la Paz en La Haya. En noviembre de 2019 la UNESCO reafirmó nuevamente la Carta de la Tierrra, resolución discutida durante la Comisión de Educación de la 40° Conferencia General de la UNESCO.
La Carta de la Tierra tiene principalmente como objetivos: 1) Consolidar una ética a través de valores y actitudes coherentes e inmersos en el respeto y cuidado de la comunidad de la vida y la integridad ecológica. 2) Promover la construcción de una comunidad global sostenible fundada en el respeto por la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y la cultura de paz. 3) Suscitar actitudes responsables ante un destino común, dentro de un mundo interdependiente y frágil. 4) Forjar la construcción de sociedades democráticas justas donde es importante la escucha, la interacción y la participación. La Carta de la Tierra propone 16 principios agrupados en cuatro ejes fundamentales: 1) Respeto y cuidado de la comunidad de la vida, 2) Integridad ecológica, 3) Justicia social y económica y 4) Democracia, no violencia y paz.
Profesional Universitario Parque Nacional Natural Tinigua
Hoy que conmemoramos el Día Internacional de la Tierra, desde el CIDEA Macarena evocamos la Carta de La Tierra, documento que cumple 20 años de su publicación, cuya misión según González (2003) radica en establecer una base ética solida para la sociedad global emergente y ayudar a crear un mundo sostenible basado en el respeto de la naturaleza, derechos humanos universales, justicia económica y una cultura de paz.
Esta Carta inicia su historia en 1987, cuando se lanzó el informe "Nuestro Futuro Común" en la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo (la Comisión Brundtland) con esta invitación que contenía las nuevas normas para guiar la transición hacia el desarrollo sostenible. Posteriormente se hizo discusión de la misma en la Cumbre de la tierra en Río de Janeiro en 1992 y en 1994, Maurice Strong (Secretario General de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro) y Mikhail Gorbachev, la convirtieron en una iniciativa civil bajo un proceso participativo de consulta y redacción mundial. En 1997, en el Foro de Río+5, se lanzó un Primer Borrador de refencia, en 1999 se publico el Borrador de Referencia II y finalmente bajo el consenso global, el 29 de junio de 2000, se lanza la Carta de la Tierra en una ceremonia realizada en la sede de la UNESCO en el Palacio de la Paz en La Haya. En noviembre de 2019 la UNESCO reafirmó nuevamente la Carta de la Tierrra, resolución discutida durante la Comisión de Educación de la 40° Conferencia General de la UNESCO.
La Carta de la Tierra tiene principalmente como objetivos: 1) Consolidar una ética a través de valores y actitudes coherentes e inmersos en el respeto y cuidado de la comunidad de la vida y la integridad ecológica. 2) Promover la construcción de una comunidad global sostenible fundada en el respeto por la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y la cultura de paz. 3) Suscitar actitudes responsables ante un destino común, dentro de un mundo interdependiente y frágil. 4) Forjar la construcción de sociedades democráticas justas donde es importante la escucha, la interacción y la participación. La Carta de la Tierra propone 16 principios agrupados en cuatro ejes fundamentales: 1) Respeto y cuidado de la comunidad de la vida, 2) Integridad ecológica, 3) Justicia social y económica y 4) Democracia, no violencia y paz.
La Carta de la Tierra, como un llamado a construir una
visión compartida sobre los valores básicos que brindan un fundamento ético sólido
para la sostenibilidad, sigue teniendo vigencia, puesto que en el transcurso de
los años no se ha resuelto problemas estructurales de la crisis ambiental,
donde la relación del ser humano con la naturaleza, según Tommasino, G.,
Folador. G., Taks, J. (2001) ha sufrido modificaciones significativas en su
ritmo, amplitud, nivel, profundidad y grado de conciencia y precisamente se
requiere un marco ético para generar cambios transformadores en la naturaleza
interna de la sociedad humana que permita una simbiosis sana con la tierra.
Respecto a la Carta de La Tierra otros autores resaltan
la importancia de poner en práctica la solidaridad humana y la afinidad con
toda la vida, viviendo en reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por
el regalo de la vida y humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano
en la naturaleza. Esa gratitud por el regalo de la vida está unida con la
interpretación del ser humano acerca de la vida misma, pero no sólo de su
especie, sino de toda la vida en el Planeta Tierra, asumiendo con humildad la
interdependencia que tenemos con todos los demás componentes de la tierra, e
incluso de los propios mecanismos de
autorregulación que se dan en la Tierra y los cuales están siendo debilitados
por la falta de conocimiento y comprensión de sus límites y demás alteraciones por
causas antropogénicas.
Para acercar
perspectivas científicas y filosóficas, también es oportuna la aproximación a
una ética ambiental global que la Iglesia Católica realiza en el año 2015 a
través de la encíclica "Laudato sí": uno de los principales
instrumentos de navegación para orientar la fe católica de obispos y fieles
respecto al cuidado de la naturaleza y una guía para alcanzar el desarrollo
sostenible en el contexto de una ecología integral, indistintamente de la
creencia religiosa.
Esta carta circular propone las bases de los
principios éticos necesarios para establecer diálogos con la ciencia, con otras
religiones y en diferentes ámbitos (políticos, culturales, económicos) que
permite aproximarse usando distintos lenguajes a una sola raíz del problema de
los conflictos socio-ambientales que tienen lugar en toda la tierra y que de
manera desigual afectan a las poblaciones más pobres y vulnerables. Así se refiere la encíclica: “Los principios éticos pueden arroparse con
distintos lenguajes, y el religioso no
les quita la razón” (Francisco. P 2015, p.153)
Es claro que este instrumento de guía espiritual sirve
para orientar la conversión ecológica desde un cambio de corazón como lo
menciona en el capítulo III el Papa Francisco, siempre que el individuo
desarrolle unas virtudes ecológicas, que le den sentido a su acción individual
y comunitaria: “No se trata de hablar tanto de ideas, sino sobre todo de las
motivaciones que surgen de la espiritualidad para alimentar una pasión por el
cuidado del mundo” (Francisco. P 2015, p.164).
El análisis sobre la construcción de una base de
valores y principios éticos, a través del estudio de estas dos importantes cartas:
Carta de la Tierra y Carta Circular - Encíclica Laudato Si, es imprescindible
en la labor de educación y conservación de los recursos naturales en el
municipio de La Macarena. En este paraje que fue y sigue siendo "El Refugio" para muchos colonos se agudizan los conflictos socioambientales sobre ecosistemas intervenidos y degradados por la deforestación. No podemos negar que se ha dejado de reconocer las áreas protegidas del
municipio y en general el Área de Manejo Especial de La Macarena – AMEM, como un seguro del capital natural de la región (un
equivalente a órgano vital Gaia), puesto que cumple funciones de conectividad
ecosistémica entre los Andes, La Amazonía y la Orinoquía.
Las presiones y amenazas relacionadas con la
transformación del suelo en los Parques Nacionales Naturales Tinigua y Sierra
de La Macarena constituyen una cascada de impactos que generan pérdida de biodiversidad
y reducen la oferta de varios servicios ecosistémicos entre los más importantes
la provisión del agua, regulación del clima y mitigación ante el cambio
climático.
Por eso hoy compartimos lo que representa para los Jóvenes del Eco Parche Macanigua sus bosques y hacemos el llamado a considerar la salud de los ecosistemas como determinante para la salud del ser humano y otras especies animales. Eugenio Raúl Zaffaroni menciona al respecto:
“La perspectiva de una ética desde dentro de Gaia y como parte de ella configura un nuevo paradigma —sin ánimo de abusar de la palabra—, pues implica reconocer los derechos de todos los otros entes que comparten con nosotros la Tierra y reconocerles —al menos— su derecho a la existencia y al pacífico desarrollo de sus vidas” (Zaffaroni, 2011, p. 84).
Por eso hoy compartimos lo que representa para los Jóvenes del Eco Parche Macanigua sus bosques y hacemos el llamado a considerar la salud de los ecosistemas como determinante para la salud del ser humano y otras especies animales. Eugenio Raúl Zaffaroni menciona al respecto:
Así se está dejando atrás la exclusividad de otorgarle derechos solo al ser humano, aun cuando hay vacíos en el establecimiento de límites jurídicos para la defensa de los derechos de los entes de la naturaleza. Para nombrar un caso de la región, se ha reconocido como sujeto de derechos la Selva Amazónica, con la decisión tomada por la Corte suprema de Justicia a través de la Sentencia 4360 de 2018, que ordena medidas para la Protección de la Amazonía Colombiano.
En estos momentos coyunturales a nivel mundial dados
por la Pandemia COVID-19, donde muchos habitantes de los diferentes continentes
nos estamos cuestionando estos principios de la ética ambiental, necesitamos combinar sabidurías
para generar transformaciones profundas de fraternidad universal y amor social,
redundantes en la vida y salud de la especie
humana pero también en la vida de la Tierra, de la Pachamama (Madre Tierra,
configurada desde el Norte de México hasta Suramérica por un eje de cordilleras),
no como Diosa (sin desconocer que fue una deidad protectora, arqueotipo al que
las culturas le rendían culto) sino algo más grande, donde se produce y realiza
la vida, la manifestación del saber de la cultura ancestral de convivencia con
la naturaleza, o como quiera que cada uno interprete el todo donde habitamos.
Descargue aquí la carta de la Tierra:
https://cartadelatierra.org/lea-la-carta-de-la-tierra/descargar-la-carta/
Descargue aquí Laudato Si
http://www.vatican.va/content/dam/francesco/pdf/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si_sp.pdf
Refencias bibliográficas:
Carta de la Tierra. (s.f.). Historia. Recuperado de https://cartadelatierra.org/sobre-nosotros/historia/
Gonzalez, G.E. (2003). La Carta de la Tierra. Revista "Agua y Desarrollo Sustentable", México, Gobierno del Estado de México, 1(7) Recuperado de http://anea.org.mx/docs/Gonzalez-LaCartadelaTierra.pdf
Descargue aquí la carta de la Tierra:
https://cartadelatierra.org/lea-la-carta-de-la-tierra/descargar-la-carta/
Descargue aquí Laudato Si
http://www.vatican.va/content/dam/francesco/pdf/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si_sp.pdf
Refencias bibliográficas:
Carta de la Tierra. (s.f.). Historia. Recuperado de https://cartadelatierra.org/sobre-nosotros/historia/
Gonzalez, G.E. (2003). La Carta de la Tierra. Revista "Agua y Desarrollo Sustentable", México, Gobierno del Estado de México, 1(7) Recuperado de http://anea.org.mx/docs/Gonzalez-LaCartadelaTierra.pdf
Iglesia
Católica. Francisco, P. (2015). Laudato SI: Carta encíclica del Sumo
Pontífice Francisco: a los obispos, a los presbíteros y a los diáconos, a las
personas consagradas y a todos los fieles laicos sobre el cuidado de la casa
común / Papa Francisco. Lima: Paulinas.
Lovelock, J. (1979) Gaia: una nueva visión de la vida sobre la tierra. Editorial Orbis S.A.
Mayor Z.F. (s.f.) Libro sobre la Carta de la Tierra. Hacia un mundo sostenible: la carta de la tierra en acción. Recuperado de http://www.fund-culturadepaz.org/spa/DOCUMENTOS/Articulos,%20mensajes,%20prologos/2005/librocartatierra.pdf
Tendencias 21. (2019) La UNESCO reafirma la Carta de la Tierra como marco ético para el desarrollo sostenible. Recuperado de https://www.tendencias21.net/notes/La-UNESCO-reafirma-la-Carta-de-la-Tierra-como-marco-etico-para-el-desarrollo-sostenible_b40199587.html
Lovelock, J. (1979) Gaia: una nueva visión de la vida sobre la tierra. Editorial Orbis S.A.
Mayor Z.F. (s.f.) Libro sobre la Carta de la Tierra. Hacia un mundo sostenible: la carta de la tierra en acción. Recuperado de http://www.fund-culturadepaz.org/spa/DOCUMENTOS/Articulos,%20mensajes,%20prologos/2005/librocartatierra.pdf
Tendencias 21. (2019) La UNESCO reafirma la Carta de la Tierra como marco ético para el desarrollo sostenible. Recuperado de https://www.tendencias21.net/notes/La-UNESCO-reafirma-la-Carta-de-la-Tierra-como-marco-etico-para-el-desarrollo-sostenible_b40199587.html
Tommasino, G. Folador, G., Taks, J. (2001) Sustentabilidad. Capítulo 1 La Crisis Ambiental contemporánea. Recuperado de http://rimd.reduaz.mx/coleccion_desarrollo_migracion/sustentabilidad/Sustentabilidad4.pdf
Zaffaroni, E.R. (2010). La naturaleza como persona: de la Pachamama a la Gaia. Recupera de http://.www. academia.edu/download/334212727/1_Eugenio_Zafaroni_DN_1.pdf
Zaffaroni, E.R. (2010). La naturaleza como persona: de la Pachamama a la Gaia. Recupera de http://.www. academia.edu/download/334212727/1_Eugenio_Zafaroni_DN_1.pdf
















